Marca una pausa breve en un enunciado. Se dividen en:
- Enumerativas: Para separar los elementos de una enumeración.
Ejemplo: Viene a recoger el resto de sus cosas: la ropa, la pelota de baloncesto, la cámara, la caña de pescar y la Vespa.
- Vocativas: Para aislar el vocativo.
Ejemplo: “Visite a Zoraida, la pitonisa, y conozca el porvenir...”
- Explicativas: En los incisos que interrumpen una oración, para aclara o ampliar lo que se dice, o para mencionar el autor u obra citados.
Ejemplo: Todos los vecinos, incluido el del tercero, estaban por una vez de acuerdo.
- Complemento Circunstancial: Indica el comienzo de la oración cuando está antecedida por un complemento circunstancial o una oración subordinada.
Ejemplo: Mientras algunos se deleitan con la exposición gastronómica, otros mueren de hambre.
El punto marca una pausa al final de un enunciado. Después de un punto siempre se escribe mayúscula. Hay tres tipos de puntos:
- Punto y seguido: Separa enunciados que integran un párrafo.
- Punto y aparte: Separa dos párrafos distintos con dos contenidos diferentes.
- Punto y final: Cierra un texto. También se usa después de las abreviaturas.
Nunca se usa el punto en los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte.
Indica una pausa superior a la coma e inferior al punto. Se utiliza:
- Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas.
- Delante de las conjunciones o locuciones como: pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto por consiguiente, cuando los periodos tienen cierta longitud.
Al igual que la coma, los dos puntos son un signo de puntuación que se puede ocupar según la conveniencia del emisor. Lo importante es considerar su función básica, la que básicamente es de presentador. En términos generales, se usan dos puntos para presentar lo que viene a continuación, en situaciones como las siguientes:
Después del saludo en un carta, memo u otro; antes de una enumeración anunciada; antes de anunciar una idea enfática (una decisión, un resultado, un desenlace, etcétera); antes de una oración que es resultado de la anterior. Nunca se deja un espacio antes de los dos puntos.
Se usan los dos puntos en los siguientes casos:
- Delante de una enumeración anunciada con un verbo.
- En citas textuales.
- Después de las fórmulas de saludo en las cartas y documentos.
Suponen una interrupción en la oración o un final impreciso. Se usan en los casos siguientes:
- Al final de una enumeración cuando tiene el mismo valor que la palabra etcétera.
- Para expresar un momento de duda.
- Para dejar un enunciado incompleto y en suspenso.
- Cuando se omite una parte de una cita textual.
6. Los signos de interrogación (¿ ?) Delimitan enunciados interrogativos. En español es necesario utilizar el signo de apertura porque no tenemos marcas gramaticales que lo sustituyan. Nunca se deja un espacio después del signo de interrogación de apertura o antes del de cierre. Nunca se escribe punto detrás de los signos de interrogación.
Delimita enunciados exclamativos o interjecciones. Nunca se deja un espacio después del signo de exclamación de apertura o antes del de cierre.
Se utilizan en los siguientes casos:
- Cuando se interrumpe el sentido de un discurso con una aclaración, sobre todo si ésta no tiene mucha relación con lo anterior.
- Para intercalar un dato o precisión (fechas, autores…)
- Para evitar una opción en el texto.
- En la transcripción de textos para señalar la omisión de una parte del texto, se ponen tres puntos entre paréntesis (…)
Se utilizan para:
- Reproducir citas textuales.
- Para reproducir los pensamientos de los personajes en los textos narrativos.
- Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, de otra lengua o con un sentido especial o irónico.
- Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros.